Mi casa es donde están los libros. "La casa protege al soñador" decía Bachelard. Mis libreros y las hojas los protegen.
Esta es mi forma de no olvidar y dar sentido a lo que se ve en la escuela, ya que como se sabe, las verdaderas cosas no se aprenden ahí, sino fuera de ella. Parto de ahí como guía para descubrir.